LOS DOCE SIGNOS DEL ZODIACO

Al hablar de Astrología con cualquier persona que no tenga conocimientos sobre la materia, lo primero que saldrá a relucir es la palabra horóscopo. Los interesados pedirán que se les adivine el signo, que se les hable acerca de su signo o preguntarán cómo esta su signo para esta época y, como siempre, los escépticos dirán «yo no creo en eso».



Para comenzar, es importante conocer el significado de la palabra «Horóscopo» y, sobre todo, diferenciarla del significado de la palabra «Zodiaco».

La palabra Horóscopo proviene del griego “hora” y de “skopein” que significa examinar, es decir, Horóscopo es la observación o el examen que hacían los astrólogos antiguos del estado del cielo en la hora de nacimiento de un niño, a través de la cual realizaban la adivinación de sucesos futuro de su vida. Actualmente, el Diccionario de la Real Academia lo define como «la predicción del futuro basada en la posición relativa de los astros y de los signos del Zodiaco en un momento dado»

Por otra parte, la palabra Zodiaco hace referencia a la «Zona o faja celeste por el centro de la cual pasa la Eclíptica. Tiene de 16 a 18 grados de ancho total; indica el espacio en que se contienen los planetas que solo se apartan de la Eclíptica unos 8 grados y comprende los 12 signos, casas o constelaciones que recorre el Sol en su curso anual aparente, a saber, Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpión, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis»

Los signos son modelos o arquetipos que aluden a la energía primordial, y que a través de su irradiación transmitida al planeta Tierra nos muestran las cualidades que configuran lo humano. La energía de los signos forma parte del inconsciente colectivo que va desarrollándose a medida que crecemos en conciencia y comprensión. Los signos aclaran o especifican la naturaleza de la energía contenida en cada uno de los planetas.

Todos los planetas, no solamente el Sol, están afectados por el signo que lo contiene. A través de la observación podemos ver cómo personas con planetas en el mismo signo tienen un enfoque parecido de esa energía, porque el signo da al planeta una disposición determinada.

Cada signo del Zodiaco está relacionado con unos de los cuatro elementos o temperamentos (fuego, aire, agua y tierra) y con una de las tres motivaciones o cruces (cardinal, fijo y mutable). La combinación de elementos y cruces conforman las características básicas de los doce signos. Los elementos y signos que los ostentan son:

Fuego: Aries, Leo y Sagitario
Tierra: Tauro, Virgo y Capricornio
Aire: Géminis, Libra y Acuario
Agua: Cáncer, Escorpio y Piscis

Lo que llamamos cruces configuran la motivación o impulso esencial del signo. Nos indica la ley que está detrás y responde al porqué de una actuación determinada. Existen tres cruces: cardinal, fijo y mutable.

  • Los signos cardinales (Aries, Cáncer, Libra y Capricornio), coinciden con el inicio de las cuatro estaciones (primavera, verano, otoño e invierno) y corresponden al principio de acción, a un tipo de energía dirigida hacia una meta. Se rigen por la ley del poder y la voluntad.
  • Los signos fijos (Tauro, Leo, Escorpio y Acuario) se mueven por el principio de la conservación y aprovechamiento que el signo cardinal anterior empezó. Buscan estabilidad y seguridad porque se rigen por la ley de la economía.
  • Los signos mutables (Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis) coinciden con el final de cada una de las estaciones del año. Se rigen por la ley del amor y la sabiduría. Buscan la relación y el intercambio para cambiar un estado que los signos fijos han construido.

Así como las motivaciones (cruces) dan respuesta al porqué, los elementos / temperamentos indican el cómo se desarrollará ese propósito. Los signos de fuego (Aries, Leo y Sagitario) y los de aire (Géminis, Libra y Acuario) son activos y extravertidos. Los de agua (Cáncer, Escorpio y Piscis) y los de tierra (Tauro, Virgo y Capricornio) son más pasivos e introvertidos. Por otra parte los temperamentos de fuego y agua son subjetivos, se conducen por criterios personales e intuitivos. En cambio, los de tierra y aire, son más objetivos porque observan los hechos de una forma menos personal.

Los temperamentos se hallan por las posiciones natales de los planetas en los signos del zodiaco, dependiendo en que signos se encuentren obtendremos una de las primeras y más básicas divisiones que se establecen a la hora de elaborar un análisis del tema natal. Los temperamentos se basan en los cuatro elementos utilizados en astrología: el fuego, la tierra, el aire, y el agua.
A través de la carta astral se hallará el elemento que es más preponderante, que es el qué nos va a dar nuestro carácter más básico, las cualidades generales que tenemos, los rasgos que para nosotros son conscientes y que utilizamos más. El elemento con menos peso planetario será la función que menos desarrollada tenemos y pasa a ser considerada por lo tanto como más inconsciente.

En base al temperamento podemos desarrollar también las relaciones básicas con otras personas, ver con cuales somos más afines de carácter, y con los que no lo somos tanto, ver que hay en juego en la relación. Siempre habrá que tener en cuenta que los elementos nos proporcionan pautas generales, ya que la dinámica de la relación en un estudio astrológico exige un análisis detallado de las dos cartas, teniendo en cuenta más partes.